Seminaristas hispanos comparten su historia vocacional #Catholic – La Diócesis de Paterson celebró recientemente su primer Seminarian Media Day, una jornada en la que los seminaristas se pusieron frente a las cámaras para compartir un poco de sus vidas, su formación y su vocación.
La iniciativa nació de la Oficina de Vocaciones como una nueva manera de acercarse a los jóvenes que pueden estar preguntándose si Dios los llama al sacerdocio.
Al explicar la importancia de utilizar también los medios digitales para acompañar el discernimiento vocacional, el Padre Charles Lana, director de Vocaciones, señaló que “muchos jóvenes que están explorando una vocación primero buscan en línea información e inspiración”. Después, añadió, lo que encuentran puede llevarlos a conversar con sacerdotes, seminaristas y otras personas de la Iglesia.
Por eso, durante el Media Day fueron los propios seminaristas quienes ayudaron a crear contenido para promover las vocaciones. Para el Padre Lana, sus historias tienen un valor especial porque ellos mismos son testigos de lo que significa responder al llamado de Dios. Estas son tres de esas historias.

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Diácono Carlos: un llamado desde la infancia
Dcn.Carlos Vargas nació en Barranquilla, Colombia, y su historia vocacional comenzó mucho antes de entrar al seminario.
Creció en una familia de fe. Recuerda especialmente a su abuela paterna, con quien iba a Misa todos los domingos y rezaba el rosario. Desde los siete años comenzó a sentir el deseo de ser sacerdote y sirvió en su parroquia como monaguillo.
Inició su formación en Colombia, donde estuvo un año en el seminario. Después continuó su camino en Estados Unidos. Primero estudió inglés y en 2022 se graduó de St. Andrew’s College Seminary. Actualmente estudia Teología en Immaculate Conception Seminary, en Seton Hall.
Una de sus clases favoritas es Cristología porque, dice, le permite conocer más profundamente la identidad de Jesús. Ciertamente su formación no ocurre solamente en las aulas. Carlos disfruta especialmente el trabajo pastoral en hospitales y parroquias, donde puede encontrarse directamente con las personas. Cuando habla de por qué quiere ser sacerdote, su respuesta es sencilla: quiere servir.
David: la pregunta después de la secundaria
La historia de David Marín Urquía es diferente. Nació en Estados Unidos y durante años estuvo vinculado a la Iglesia de Santa Margarita de Escocia, Morristown, donde creció en la fe.
Al graduarse de la secundaria (High School) en 2023 comenzó a preguntarse más seriamente por su vocación. Un profesor de Teología lo ayudó a encontrar un director espiritual, y esas conversaciones le permitieron hablar sobre su vida espiritual y, sobre todo, llevar la pregunta por su vocación a la oración.
La Virgen María también ha estado presente en ese camino. Desde pequeño, David rezaba el rosario con su familia y le pedía a María que lo ayudara a descubrir su vocación.
Buscando dar otros pasos, preguntó al entonces director de Vocaciones, el Padre Edward Rama, si había algún evento en el que pudiera participar. Así llegó a una peregrinación al santuario de los Mártires Norteamericanos, en Nueva York.
Después vinieron los retiros, la Misa diaria, la Adoración Eucarística, la lectura de las Sagradas Escrituras y de las vidas de los santos. También fueron importantes su servicio como monaguillo y lector, y el acompañamiento que recibió del Padre Sebastián Muñoz y del grupo Ágape de St. Margaret.
En medio de ese proceso fue descubriendo con mayor claridad su deseo de ser sacerdote. David siente una atracción especial hacia los sacramentos y considera un privilegio poder algún día celebrarlos y llevarlos a las personas.
Jairo: paz ante el Santísimo
Jairo Andrés Jaramillo Bernal también nació en Colombia, en San Alberto, departamento del Cesar. En su historia vocacional, dos experiencias han sido especialmente importantes: la fe que recibió de su abuela y el tiempo que pasó ante el Santísimo Sacramento.
Fue su abuela quien le enseñó a rezar el rosario y lo ayudó a conocer mejor la fe católica y el significado de la Eucaristía. Aunque el llamado al sacerdocio estuvo presente desde su infancia, comenzó a hacerse más claro durante su servicio militar en la Armada Nacional de Colombia.
Jairo recuerda que en aquel tiempo sentía un vacío interior. Comenzó entonces a pasar tiempo ante el Santísimo Sacramento y allí encontraba paz y tranquilidad. Poco a poco nació en él un deseo más profundo de conocer a Jesús y servirlo.
Después del servicio militar conoció al Padre Wilfrey Arenas y comenzó a conversar con él sobre su vocación. En 2017 ingresó al Seminario Nacional Cristo Sacerdote, en Colombia, y al año siguiente llegó a Estados Unidos para continuar su formación. Este otoño comienza su segundo año de Teología.
El servicio también ha sido importante para entender su vocación. Las misiones humanitarias, la ayuda a familias necesitadas, la evangelización y el trabajo en las comunidades le fueron mostrando que encontraba alegría cuando servía a los demás. Sus dos tíos sacerdotes también lo han acompañado y aconsejado durante su camino. De ellos admira especialmente la confianza que ofrecen a las personas y su disposición para estar presentes cuando alguien los necesita.
Para Jairo, allí está también la razón por la que quiere ser sacerdote: ha descubierto que su verdadera alegría y el sentido de su vida están en servir a los demás y acercarse más a Jesucristo.
Caminos distintos, un mismo llamado
Las historias de Carlos, David y Jairo muestran caminos distintos. Carlos comenzó a sentir el llamado siendo apenas un niño en Colombia. David empezó a discernirlo con mayor intensidad después de terminar la secundaria en Estados Unidos. Para Jairo, un momento decisivo llegó durante su servicio militar, cuando comenzó a pasar más tiempo ante el Santísimo. En los tres aparecen elementos muy sencillos: la familia, la oración, el servicio, buenos sacerdotes y otras personas que los ayudaron a discernir.
El Seminarian Media Day busca precisamente que historias como estas lleguen a otros jóvenes.
Al hablar sobre la formación de los seminaristas para la evangelización en el mundo actual, el Padre Lana explicó que “los futuros sacerdotes necesitan ser capaces de comunicar las verdades de la fe no solamente desde el púlpito, sino también a través de los medios modernos de comunicación que las personas utilizan todos los días”.
Este mes de septiembre, la Oficina de Vocaciones lanza una cuenta de Instagram dedicada a las vocaciones. El Padre Lana invitó a los fieles a seguirla, compartir su contenido y, especialmente, rezar por los seminaristas.
Quizá alguno de esos jóvenes llegue a hacerse la misma pregunta que Dcn.Carlos, David y Jairo se hicieron alguna vez: ¿Dios me estará llamando a mí?
 
Seminaristas hispanos comparten su historia vocacional #Catholic - <img width="150" height="150" src="https://beaconnj.org/wp-content/uploads/2026/09/spa_Seminarians-1-150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://beaconnj.org/wp-content/uploads/2026/09/spa_Seminarians-1-150x150.jpeg 150w, https://beaconnj.org/wp-content/uploads/2026/09/spa_Seminarians-1-480x480.jpeg 480w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /><p><strong>La Diócesis de Paterson</strong> celebró recientemente su primer <em>Seminarian Media Day</em>, una jornada en la que los seminaristas se pusieron frente a las cámaras para compartir un poco de sus vidas, su formación y su vocación.</p> <p>La iniciativa nació de la Oficina de Vocaciones como una nueva manera de acercarse a los jóvenes que pueden estar preguntándose si Dios los llama al sacerdocio.</p> <p>Al explicar la importancia de utilizar también los medios digitales para acompañar el discernimiento vocacional, el Padre Charles Lana, director de Vocaciones, señaló que “muchos jóvenes que están explorando una vocación primero buscan en línea información e inspiración”. Después, añadió, lo que encuentran puede llevarlos a conversar con sacerdotes, seminaristas y otras personas de la Iglesia.</p> <p>Por eso, durante el Media Day fueron los propios seminaristas quienes ayudaron a crear contenido para promover las vocaciones. Para el Padre Lana, sus historias tienen un valor especial porque ellos mismos son testigos de lo que significa responder al llamado de Dios. Estas son tres de esas historias.</p> <hr> <h6 style="text-align: center;"><a href="https://beaconnj.org/subscribe/" target="_blank" rel="noopener"><span data-olk-copy-source="MessageBody">Para suscribirse a nuestro boletín electrónico semanal, haga click aquí.</span></a></h6> <hr> <p><strong>Diácono Carlos: un llamado desde la infancia</strong></p> <p>Dcn.Carlos Vargas nació en Barranquilla, Colombia, y su historia vocacional comenzó mucho antes de entrar al seminario.</p> <p>Creció en una familia de fe. Recuerda especialmente a su abuela paterna, con quien iba a Misa todos los domingos y rezaba el rosario. Desde los siete años comenzó a sentir el deseo de ser sacerdote y sirvió en su parroquia como monaguillo.</p> <p>Inició su formación en Colombia, donde estuvo un año en el seminario. Después continuó su camino en Estados Unidos. Primero estudió inglés y en 2022 se graduó de St. Andrew’s College Seminary. Actualmente estudia Teología en Immaculate Conception Seminary, en Seton Hall.</p> <p>Una de sus clases favoritas es Cristología porque, dice, le permite conocer más profundamente la identidad de Jesús. Ciertamente su formación no ocurre solamente en las aulas. Carlos disfruta especialmente el trabajo pastoral en hospitales y parroquias, donde puede encontrarse directamente con las personas. Cuando habla de por qué quiere ser sacerdote, su respuesta es sencilla: quiere servir.</p> <p><strong>David: la pregunta después de la secundaria</strong></p> <p>La historia de David Marín Urquía es diferente. Nació en Estados Unidos y durante años estuvo vinculado a la Iglesia de Santa Margarita de Escocia, Morristown, donde creció en la fe.</p> <p>Al graduarse de la secundaria (High School) en 2023 comenzó a preguntarse más seriamente por su vocación. Un profesor de Teología lo ayudó a encontrar un director espiritual, y esas conversaciones le permitieron hablar sobre su vida espiritual y, sobre todo, llevar la pregunta por su vocación a la oración.</p> <p>La Virgen María también ha estado presente en ese camino. Desde pequeño, David rezaba el rosario con su familia y le pedía a María que lo ayudara a descubrir su vocación.</p> <p>Buscando dar otros pasos, preguntó al entonces director de Vocaciones, el Padre Edward Rama, si había algún evento en el que pudiera participar. Así llegó a una peregrinación al santuario de los Mártires Norteamericanos, en Nueva York.</p> <p>Después vinieron los retiros, la Misa diaria, la Adoración Eucarística, la lectura de las Sagradas Escrituras y de las vidas de los santos. También fueron importantes su servicio como monaguillo y lector, y el acompañamiento que recibió del Padre Sebastián Muñoz y del grupo Ágape de St. Margaret.</p> <p>En medio de ese proceso fue descubriendo con mayor claridad su deseo de ser sacerdote. David siente una atracción especial hacia los sacramentos y considera un privilegio poder algún día celebrarlos y llevarlos a las personas.</p> <p><strong>Jairo: paz ante el Santísimo</strong></p> <p>Jairo Andrés Jaramillo Bernal también nació en Colombia, en San Alberto, departamento del Cesar. En su historia vocacional, dos experiencias han sido especialmente importantes: la fe que recibió de su abuela y el tiempo que pasó ante el Santísimo Sacramento.</p> <p>Fue su abuela quien le enseñó a rezar el rosario y lo ayudó a conocer mejor la fe católica y el significado de la Eucaristía. Aunque el llamado al sacerdocio estuvo presente desde su infancia, comenzó a hacerse más claro durante su servicio militar en la Armada Nacional de Colombia.</p> <p>Jairo recuerda que en aquel tiempo sentía un vacío interior. Comenzó entonces a pasar tiempo ante el Santísimo Sacramento y allí encontraba paz y tranquilidad. Poco a poco nació en él un deseo más profundo de conocer a Jesús y servirlo.</p> <p>Después del servicio militar conoció al Padre Wilfrey Arenas y comenzó a conversar con él sobre su vocación. En 2017 ingresó al Seminario Nacional Cristo Sacerdote, en Colombia, y al año siguiente llegó a Estados Unidos para continuar su formación. Este otoño comienza su segundo año de Teología.</p> <p>El servicio también ha sido importante para entender su vocación. Las misiones humanitarias, la ayuda a familias necesitadas, la evangelización y el trabajo en las comunidades le fueron mostrando que encontraba alegría cuando servía a los demás. Sus dos tíos sacerdotes también lo han acompañado y aconsejado durante su camino. De ellos admira especialmente la confianza que ofrecen a las personas y su disposición para estar presentes cuando alguien los necesita.</p> <p>Para Jairo, allí está también la razón por la que quiere ser sacerdote: ha descubierto que su verdadera alegría y el sentido de su vida están en servir a los demás y acercarse más a Jesucristo.</p> <p><strong>Caminos distintos, un mismo llamado</strong></p> <p>Las historias de Carlos, David y Jairo muestran caminos distintos. Carlos comenzó a sentir el llamado siendo apenas un niño en Colombia. David empezó a discernirlo con mayor intensidad después de terminar la secundaria en Estados Unidos. Para Jairo, un momento decisivo llegó durante su servicio militar, cuando comenzó a pasar más tiempo ante el Santísimo. En los tres aparecen elementos muy sencillos: la familia, la oración, el servicio, buenos sacerdotes y otras personas que los ayudaron a discernir.</p> <p>El <em>Seminarian Media Day</em> busca precisamente que historias como estas lleguen a otros jóvenes.</p> <p>Al hablar sobre la formación de los seminaristas para la evangelización en el mundo actual, el Padre Lana explicó que “los futuros sacerdotes necesitan ser capaces de comunicar las verdades de la fe no solamente desde el púlpito, sino también a través de los medios modernos de comunicación que las personas utilizan todos los días”.</p> <p>Este mes de septiembre, la Oficina de Vocaciones lanza una cuenta de Instagram dedicada a las vocaciones. El Padre Lana invitó a los fieles a seguirla, compartir su contenido y, especialmente, rezar por los seminaristas.</p> <p>Quizá alguno de esos jóvenes llegue a hacerse la misma pregunta que Dcn.Carlos, David y Jairo se hicieron alguna vez: ¿Dios me estará llamando a mí?</p> <p> </p> - <img width="150" height="150" src="https://beaconnj.org/wp-content/uploads/2026/09/spa_Seminarians-1-150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://beaconnj.org/wp-content/uploads/2026/09/spa_Seminarians-1-150x150.jpeg 150w, https://beaconnj.org/wp-content/uploads/2026/09/spa_Seminarians-1-480x480.jpeg 480w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" />La Diócesis de Paterson celebró recientemente su primer Seminarian Media Day, una jornada en la que los seminaristas se pusieron frente a las cámaras para compartir un poco de sus vidas, su formación y su vocación. La iniciativa nació de la Oficina de Vocaciones como una nueva manera de acercarse a los jóvenes que pueden estar preguntándose si Dios los llama al sacerdocio. Al explicar la importancia de utilizar también los medios digitales para acompañar el discernimiento vocacional, el Padre Charles Lana, director de Vocaciones, señaló que “muchos jóvenes que están explorando una vocación primero buscan en línea información e

La Diócesis de Paterson celebró recientemente su primer Seminarian Media Day, una jornada en la que los seminaristas se pusieron frente a las cámaras para compartir un poco de sus vidas, su formación y su vocación.

La iniciativa nació de la Oficina de Vocaciones como una nueva manera de acercarse a los jóvenes que pueden estar preguntándose si Dios los llama al sacerdocio.

Al explicar la importancia de utilizar también los medios digitales para acompañar el discernimiento vocacional, el Padre Charles Lana, director de Vocaciones, señaló que “muchos jóvenes que están explorando una vocación primero buscan en línea información e inspiración”. Después, añadió, lo que encuentran puede llevarlos a conversar con sacerdotes, seminaristas y otras personas de la Iglesia.

Por eso, durante el Media Day fueron los propios seminaristas quienes ayudaron a crear contenido para promover las vocaciones. Para el Padre Lana, sus historias tienen un valor especial porque ellos mismos son testigos de lo que significa responder al llamado de Dios. Estas son tres de esas historias.


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Diácono Carlos: un llamado desde la infancia

Dcn.Carlos Vargas nació en Barranquilla, Colombia, y su historia vocacional comenzó mucho antes de entrar al seminario.

Creció en una familia de fe. Recuerda especialmente a su abuela paterna, con quien iba a Misa todos los domingos y rezaba el rosario. Desde los siete años comenzó a sentir el deseo de ser sacerdote y sirvió en su parroquia como monaguillo.

Inició su formación en Colombia, donde estuvo un año en el seminario. Después continuó su camino en Estados Unidos. Primero estudió inglés y en 2022 se graduó de St. Andrew’s College Seminary. Actualmente estudia Teología en Immaculate Conception Seminary, en Seton Hall.

Una de sus clases favoritas es Cristología porque, dice, le permite conocer más profundamente la identidad de Jesús. Ciertamente su formación no ocurre solamente en las aulas. Carlos disfruta especialmente el trabajo pastoral en hospitales y parroquias, donde puede encontrarse directamente con las personas. Cuando habla de por qué quiere ser sacerdote, su respuesta es sencilla: quiere servir.

David: la pregunta después de la secundaria

La historia de David Marín Urquía es diferente. Nació en Estados Unidos y durante años estuvo vinculado a la Iglesia de Santa Margarita de Escocia, Morristown, donde creció en la fe.

Al graduarse de la secundaria (High School) en 2023 comenzó a preguntarse más seriamente por su vocación. Un profesor de Teología lo ayudó a encontrar un director espiritual, y esas conversaciones le permitieron hablar sobre su vida espiritual y, sobre todo, llevar la pregunta por su vocación a la oración.

La Virgen María también ha estado presente en ese camino. Desde pequeño, David rezaba el rosario con su familia y le pedía a María que lo ayudara a descubrir su vocación.

Buscando dar otros pasos, preguntó al entonces director de Vocaciones, el Padre Edward Rama, si había algún evento en el que pudiera participar. Así llegó a una peregrinación al santuario de los Mártires Norteamericanos, en Nueva York.

Después vinieron los retiros, la Misa diaria, la Adoración Eucarística, la lectura de las Sagradas Escrituras y de las vidas de los santos. También fueron importantes su servicio como monaguillo y lector, y el acompañamiento que recibió del Padre Sebastián Muñoz y del grupo Ágape de St. Margaret.

En medio de ese proceso fue descubriendo con mayor claridad su deseo de ser sacerdote. David siente una atracción especial hacia los sacramentos y considera un privilegio poder algún día celebrarlos y llevarlos a las personas.

Jairo: paz ante el Santísimo

Jairo Andrés Jaramillo Bernal también nació en Colombia, en San Alberto, departamento del Cesar. En su historia vocacional, dos experiencias han sido especialmente importantes: la fe que recibió de su abuela y el tiempo que pasó ante el Santísimo Sacramento.

Fue su abuela quien le enseñó a rezar el rosario y lo ayudó a conocer mejor la fe católica y el significado de la Eucaristía. Aunque el llamado al sacerdocio estuvo presente desde su infancia, comenzó a hacerse más claro durante su servicio militar en la Armada Nacional de Colombia.

Jairo recuerda que en aquel tiempo sentía un vacío interior. Comenzó entonces a pasar tiempo ante el Santísimo Sacramento y allí encontraba paz y tranquilidad. Poco a poco nació en él un deseo más profundo de conocer a Jesús y servirlo.

Después del servicio militar conoció al Padre Wilfrey Arenas y comenzó a conversar con él sobre su vocación. En 2017 ingresó al Seminario Nacional Cristo Sacerdote, en Colombia, y al año siguiente llegó a Estados Unidos para continuar su formación. Este otoño comienza su segundo año de Teología.

El servicio también ha sido importante para entender su vocación. Las misiones humanitarias, la ayuda a familias necesitadas, la evangelización y el trabajo en las comunidades le fueron mostrando que encontraba alegría cuando servía a los demás. Sus dos tíos sacerdotes también lo han acompañado y aconsejado durante su camino. De ellos admira especialmente la confianza que ofrecen a las personas y su disposición para estar presentes cuando alguien los necesita.

Para Jairo, allí está también la razón por la que quiere ser sacerdote: ha descubierto que su verdadera alegría y el sentido de su vida están en servir a los demás y acercarse más a Jesucristo.

Caminos distintos, un mismo llamado

Las historias de Carlos, David y Jairo muestran caminos distintos. Carlos comenzó a sentir el llamado siendo apenas un niño en Colombia. David empezó a discernirlo con mayor intensidad después de terminar la secundaria en Estados Unidos. Para Jairo, un momento decisivo llegó durante su servicio militar, cuando comenzó a pasar más tiempo ante el Santísimo. En los tres aparecen elementos muy sencillos: la familia, la oración, el servicio, buenos sacerdotes y otras personas que los ayudaron a discernir.

El Seminarian Media Day busca precisamente que historias como estas lleguen a otros jóvenes.

Al hablar sobre la formación de los seminaristas para la evangelización en el mundo actual, el Padre Lana explicó que “los futuros sacerdotes necesitan ser capaces de comunicar las verdades de la fe no solamente desde el púlpito, sino también a través de los medios modernos de comunicación que las personas utilizan todos los días”.

Este mes de septiembre, la Oficina de Vocaciones lanza una cuenta de Instagram dedicada a las vocaciones. El Padre Lana invitó a los fieles a seguirla, compartir su contenido y, especialmente, rezar por los seminaristas.

Quizá alguno de esos jóvenes llegue a hacerse la misma pregunta que Dcn.Carlos, David y Jairo se hicieron alguna vez: ¿Dios me estará llamando a mí?

 

Seminaristas hispanos comparten su historia vocacional #Catholic –

La Diócesis de Paterson celebró recientemente su primer Seminarian Media Day, una jornada en la que los seminaristas se pusieron frente a las cámaras para compartir un poco de sus vidas, su formación y su vocación.

La iniciativa nació de la Oficina de Vocaciones como una nueva manera de acercarse a los jóvenes que pueden estar preguntándose si Dios los llama al sacerdocio.

Al explicar la importancia de utilizar también los medios digitales para acompañar el discernimiento vocacional, el Padre Charles Lana, director de Vocaciones, señaló que “muchos jóvenes que están explorando una vocación primero buscan en línea información e inspiración”. Después, añadió, lo que encuentran puede llevarlos a conversar con sacerdotes, seminaristas y otras personas de la Iglesia.

Por eso, durante el Media Day fueron los propios seminaristas quienes ayudaron a crear contenido para promover las vocaciones. Para el Padre Lana, sus historias tienen un valor especial porque ellos mismos son testigos de lo que significa responder al llamado de Dios. Estas son tres de esas historias.


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Diácono Carlos: un llamado desde la infancia

Dcn.Carlos Vargas nació en Barranquilla, Colombia, y su historia vocacional comenzó mucho antes de entrar al seminario.

Creció en una familia de fe. Recuerda especialmente a su abuela paterna, con quien iba a Misa todos los domingos y rezaba el rosario. Desde los siete años comenzó a sentir el deseo de ser sacerdote y sirvió en su parroquia como monaguillo.

Inició su formación en Colombia, donde estuvo un año en el seminario. Después continuó su camino en Estados Unidos. Primero estudió inglés y en 2022 se graduó de St. Andrew’s College Seminary. Actualmente estudia Teología en Immaculate Conception Seminary, en Seton Hall.

Una de sus clases favoritas es Cristología porque, dice, le permite conocer más profundamente la identidad de Jesús. Ciertamente su formación no ocurre solamente en las aulas. Carlos disfruta especialmente el trabajo pastoral en hospitales y parroquias, donde puede encontrarse directamente con las personas. Cuando habla de por qué quiere ser sacerdote, su respuesta es sencilla: quiere servir.

David: la pregunta después de la secundaria

La historia de David Marín Urquía es diferente. Nació en Estados Unidos y durante años estuvo vinculado a la Iglesia de Santa Margarita de Escocia, Morristown, donde creció en la fe.

Al graduarse de la secundaria (High School) en 2023 comenzó a preguntarse más seriamente por su vocación. Un profesor de Teología lo ayudó a encontrar un director espiritual, y esas conversaciones le permitieron hablar sobre su vida espiritual y, sobre todo, llevar la pregunta por su vocación a la oración.

La Virgen María también ha estado presente en ese camino. Desde pequeño, David rezaba el rosario con su familia y le pedía a María que lo ayudara a descubrir su vocación.

Buscando dar otros pasos, preguntó al entonces director de Vocaciones, el Padre Edward Rama, si había algún evento en el que pudiera participar. Así llegó a una peregrinación al santuario de los Mártires Norteamericanos, en Nueva York.

Después vinieron los retiros, la Misa diaria, la Adoración Eucarística, la lectura de las Sagradas Escrituras y de las vidas de los santos. También fueron importantes su servicio como monaguillo y lector, y el acompañamiento que recibió del Padre Sebastián Muñoz y del grupo Ágape de St. Margaret.

En medio de ese proceso fue descubriendo con mayor claridad su deseo de ser sacerdote. David siente una atracción especial hacia los sacramentos y considera un privilegio poder algún día celebrarlos y llevarlos a las personas.

Jairo: paz ante el Santísimo

Jairo Andrés Jaramillo Bernal también nació en Colombia, en San Alberto, departamento del Cesar. En su historia vocacional, dos experiencias han sido especialmente importantes: la fe que recibió de su abuela y el tiempo que pasó ante el Santísimo Sacramento.

Fue su abuela quien le enseñó a rezar el rosario y lo ayudó a conocer mejor la fe católica y el significado de la Eucaristía. Aunque el llamado al sacerdocio estuvo presente desde su infancia, comenzó a hacerse más claro durante su servicio militar en la Armada Nacional de Colombia.

Jairo recuerda que en aquel tiempo sentía un vacío interior. Comenzó entonces a pasar tiempo ante el Santísimo Sacramento y allí encontraba paz y tranquilidad. Poco a poco nació en él un deseo más profundo de conocer a Jesús y servirlo.

Después del servicio militar conoció al Padre Wilfrey Arenas y comenzó a conversar con él sobre su vocación. En 2017 ingresó al Seminario Nacional Cristo Sacerdote, en Colombia, y al año siguiente llegó a Estados Unidos para continuar su formación. Este otoño comienza su segundo año de Teología.

El servicio también ha sido importante para entender su vocación. Las misiones humanitarias, la ayuda a familias necesitadas, la evangelización y el trabajo en las comunidades le fueron mostrando que encontraba alegría cuando servía a los demás. Sus dos tíos sacerdotes también lo han acompañado y aconsejado durante su camino. De ellos admira especialmente la confianza que ofrecen a las personas y su disposición para estar presentes cuando alguien los necesita.

Para Jairo, allí está también la razón por la que quiere ser sacerdote: ha descubierto que su verdadera alegría y el sentido de su vida están en servir a los demás y acercarse más a Jesucristo.

Caminos distintos, un mismo llamado

Las historias de Carlos, David y Jairo muestran caminos distintos. Carlos comenzó a sentir el llamado siendo apenas un niño en Colombia. David empezó a discernirlo con mayor intensidad después de terminar la secundaria en Estados Unidos. Para Jairo, un momento decisivo llegó durante su servicio militar, cuando comenzó a pasar más tiempo ante el Santísimo. En los tres aparecen elementos muy sencillos: la familia, la oración, el servicio, buenos sacerdotes y otras personas que los ayudaron a discernir.

El Seminarian Media Day busca precisamente que historias como estas lleguen a otros jóvenes.

Al hablar sobre la formación de los seminaristas para la evangelización en el mundo actual, el Padre Lana explicó que “los futuros sacerdotes necesitan ser capaces de comunicar las verdades de la fe no solamente desde el púlpito, sino también a través de los medios modernos de comunicación que las personas utilizan todos los días”.

Este mes de septiembre, la Oficina de Vocaciones lanza una cuenta de Instagram dedicada a las vocaciones. El Padre Lana invitó a los fieles a seguirla, compartir su contenido y, especialmente, rezar por los seminaristas.

Quizá alguno de esos jóvenes llegue a hacerse la misma pregunta que Dcn.Carlos, David y Jairo se hicieron alguna vez: ¿Dios me estará llamando a mí?